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Esos tres segundos al despertar en los q no recuerdas nada. En los q todavía no sabes que existes…
Esos tres segundos antes de q la persona q eres hoy despierte también y
se rebele como ese líquido ocre y dulzón q se pega a tu ser filtrándose hasta lo más hondo de tu consciencia …
Del que es imposible huir, del q no podrás nunca esconderte porque ya forma parte de ti como el primer beso, la primera caída…
El que poco a poco va matando al Tú más real y más crudo q podrías ser.

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Mira lo que pienso


miércoles 24 de julio de 2013 en 10:02

No tengo pasaportes, ni posibilidades, y probablemente sea exactamente lo que ni tu ni nadie está buscando.
No tengo nada que ofrecerte más que yo misma completa e incondicionalmente.
No soy la más graciosa, ni desde luego la más guapa; tampoco la más hábil y nunca seré suficiente para ti por mucho que intente hacerte feliz…
Pero me enamoro de ti cada vez que te veo.

La playa


Ese lugar conocido alejado del mundo cuando éste se vuelve un enemigo hostil.
Cuando ningún calor puede rozarte ni darte consuelo.
Llegas y te está esperando. Inmutable a través del tiempo.
La arena cálida que solo se pega a tú piel.
No quedan huellas de nadie más.
El mismo sol sabe que ha de brillar con más fuerza para ti,
Pues después te irás.
Puede estar nublado el resto del tiempo pero saldrá por ti.
Paseas por la orilla dejando que la sal y la arena limpien todo el dolor, las dudas y aquello que no quieres.
Espuma blanca entre tus dedos que anula y olvida el tiempo.
Y la arena cálida y mojada recubre y descubre tus pies.
Como si temiera el liberarte.
Sabiendo también que al caer el sol te irás de nuevo.
Dejale brillar con toda su fuerza ese momento.
Deja a la arena cubrirte y calentarte antes de volver a la vida de la que venias huyendo.
Esa playa es tu refugio  cuando no encuentras un hogar.
Ese lugar que siempre existe para ti.
Pero del que siempre te acabas despidiendo.

Hoy


Lunas plenas de noches frías.
En las que el viento trae el olor lejano de una despedida.
Noches cerradas en las que el recuerdo de mis ojos llenos de tu cuerpo rompen el aliento y la calma.
Dias que nacen grises y mueren olvidados, como soldados luchando en una guerra que no era suya.
Silencios que pesan más que un mundo a mis espaldas.
Esperanza rota, quebrando un alma que sin voz se deja arrastrar y morir.
Dicen que nunca pierde quien ama, y no saben de que hablan.
Quien no la conoce nunca sabrá que es amar.
Ella es quien se peina cada día con tus sueños.
Ella es por quien despiertas y por quien respiras.
Ella es quien se esconde cuando la persigues.
Es el ave que nunca cantará si la encierras.
Ella es quien encontraste para perder.
Ella es por quien jamás me rindo.
Ella es quien me quita y me da la vida con sólo una palabra…
Deseas, quieres, luchas y peleas…
Pero siempre tropiezas.
Por que no tienes fe en el camino.
Porque hace tiempo que te has perdido.
Y hoy no está ella para darte abrigo.
Y cada día si ella hace más triste esta vida puta.
Quieres gritar, y huir. Quires que todo acabe y olvidar.
Descansar… Olvidar.
Que ese jodido dolor se vaya.
Pero no termina. Nunca termina.
Te sientes tan vacía qué las palabras de aliento de un amigo crean ecos que distorsionan y retuercen cualquier atisbo de cariño.
Y todo porque has decido caer.
Perderte en ella cuando sabías que nunca encontrarías un camino.
Amamos a quien nos duele,
Olvidamos a quien nos quiere,
Y nos perdemos en el asco…

Y sigue siendo ella por quien sonríes,
Y sigue siendo ella por quien mueres.

24.11.2012


La vida contigo es un viaje en el que cada dia merece ser exprimido,

sin ti sólo es un camino con un final conocido

Contigo estoy llamando a las puertas del cielo.
Al sol de tu cuerpo me caliento.
Sentirme débil y tan fuerte bajo tu mirada.
Contando tus pestañeos se me pasa el tiempo
y tras tus pasos siempre encontrarne.
Esperando esa caricia que me traiga con tu aroma el viento.
Jugando con tu ombligo evadirne…
Contando las horas
Y esperando con dos copas medio llenas
A que quieras volver a mirarne.
Ser contigo y nada más.
Robar tu tiempo mientras, hilo a hilo,
voy componiendo una tormenta
Que nos enrede y nos acoja.
Llamar en tus brazos a las puertas del cielo.
Si me dejas… Si me regalas un momento
Te devuelvo una vida.
La vida que solo tú me das

Poema 20, de Neruda


Hoy, que aún sabiendo que te has ido y no mirarás atrás, y no me salen las palabras para decirte como me sieto, dejo en manos de otro el decirte que por mucho que lo intente
no te olvido…

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche. 

Escribir, por ejemplo: ” La noche está estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”. 

El viento de la noche gira en el cielo y canta. 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso. 

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 

Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. 

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como pasto el rocío. 

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo. 

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 

Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. 

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, 
mi alma no se contenta con haberla perdido. 

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Tan corto el amor que no fue ni amor, si no un suspiro…
y aún así tan tedioso y duro el olvido